Hola amigos de Comunidad Biker, el pasado domingo 26/02/2017 algunos comunitarios acudimos a la IV Marcha MTB Sierra de Albatera, por lo que paso a relataros lo ocurrido allí. La jornada arrancó con mi típico desayuno: café solo, cereales con leche de arroz y zumo de piña, todo aderezado con un botellín de sales (estilo Paquito206), para salir de casa a las 06:45. A las 07:10 estaba en Molina de Segura recogiendo a mi amigo Edu, que quería probarse en esto de las marchas, motivo por el cual yo había pensado en salir desde la cola del pelotón, pero una vez en el coche, mi amigo insistió hasta la saciedad en que él venía a disfrutar y no a sufrir, y que a la menor dificultad que se encontrase, se bajaría de la bici y me esperaría en meta con un café, por lo que los siguientes minutos hasta llegar a Albatera empecé a cambiar de planes.

Llegamos a Albatera a las ocho más o menos, recogimos la bolsa de participante que incluía un maillot, el dorsal, unos folletos y un sombrero de paja y nos fuimos a buscar las bicis, las preparamos y, dado el nuevo paradigma, insté a mi amigo a introducirnos en la melé que ya se agolpaba en la salida, de este modo quedamos en medio del pelotón, ni delante ni detrás, siendo éste el momento en que un comunitario (cuyo nombre no recuerdo, lo siento) me saludó.

A las 09:00 dieron la salida, y el pelotón formado por 600 ciclistas comenzó a rodar, como minuto y medio después, conseguimos pasar el arco de salida. He de decir que la salida era neutralizada hasta “la segunda rotonda”, lo que no impidió que en la primera recta la velocidad del grupo rondase los 35 km/h, y cuando llegué a la segunda rotonda, mi amigo ya no estaba, por lo que decidí seguir su consejo y tirar.

Ahora el objetivo había cambiado, era acabar en un máximo de 3 horas, lo que suponía me permitiría llegar a mitad de tabla. Rodamos por varias calles de Albatera para acercarnos a la zona de huerta, que atravesamos por pistas de tierra. Se rodaba muy bien, siempre con ritmos alegres a pesar de que íbamos subiendo. Me sentía francamente bien, salvo por el hecho de que notaba que en las pistas mi rueda delantera patinaba bastante, no sabía si era un problema de presión o de desgaste, sea como fuere, el día era demasiado bonito para pensar en esas tonterías.

Hacia el km 10 alcancé a otro corredor que llevaba un ritmo parecido al mío, llevaba un altavoz en la bici, por lo que dado que la cuesta era un poquito más pronunciada, aunque nada realmente exagerado, decidí quedarme tras él, a fin de cuentas, estar en una marcha ciclista escuchando Thunderstrack de ACDC no pasa todos los días.

En el km 15 pillé un gran tapón, estábamos parados en una explanada con una portezuela que daba acceso a una senda de bajada extremadamente inclinada, con troncos a modo de escalones. Aprovechando el parón, me quité la chaqueta, pues estaba sudando como un pollo, y me metí en la senda. Era curioso ver a tanto ciclista con la bici a cuestas y a tanto público expectante (morbosillos que son algunos, todos esperando el leñazo) y decidí que aquella gente se merecía algo más que una procesión de costaleros ciclistas por lo que me tiré por la senda sin bajar de la bici, la cosa fue mucho mejor de lo esperado y a partir de ahí comenzamos a rodar por una senda estrecha, pedregosa, por la que pasamos por puentes de tablas y tramos que parecían casi una trialera, que en un determinado momento se bifurcaba, había una montonera a la derecha y carril libre a la izquierda, por lo que otro ciclista y yo nos fuimos a la izquierda. Dos curvas más adelante nos encontramos un escalón del 15 que nos obligó a bajarnos de la bici, aún así, creo que ganamos tiempo.

Comunitario Jesús en la marcha BTT de AlbateraEmpezó una nueva subida, suave pero constante hasta el km 21, donde estaba el primer avituallamiento: medio plátano, un vaso de Acuarius y a tirar, menos de 1 minuto de parada. Tras el avituallamiento comenzamos una bajada hiper rápida por pistas, una vez más la rueda delantera se me fue, y para evitar la caída tiré recto a través de unos matojos… en fin. La bajada se acabó y me encontré con un rampón de unos 50 metros de subida duro como pocos que yo haya visto. Muchos ciclistas iban con la bici al lado, yo decidí poner a prueba mi plato de 24 (gracias Guillermo de Ciclopasión, eres un crack) y emular al Presi Alonso que no se baja nunca, y para mi sorpresa conseguí subir, pero llegué muerto. Bajamos otra pista corta y rapidísima y llegamos a un segundo rampón, más de lo mismo, apretando dientes y a pedalear peeeeero, cuando estaba casi arriba, el que llevaba delante echó pie a tierra y eso hizo que yo también lo echase, pasado ese rampón, rodamos un par de minutos y llegamos al segundo avituallamiento, en el km 31: un plátano, un vaso de Acuarius y rellenar el botellín, dos minutos y a rodar, no sin antes soltar un sonoro yeah!! cuando el chico del avituallamiento dijo: “ahora tenéis 3 km de bajada, un repecho corto de unos 400 metros pero duro, y después todo llaneo y bajada”.

He de decir que lo clavó, salí muy animado, los 3 km de bajada pasaron rapidísimo, y enseguida llegamos a la subida, no fue dura, salvo los últimos 50 metros, que me obligaron a apretar los dientes de nuevo, y comenzamos de nuevo a bajar muy rápido. En esas estaba cuando en el km 35, en una S izquieda-derecha se me fue la rueda delantera, nuevamente, y ya no hubo solución, caí estrepitosamente sobre la pierna derecha para rodar sobre el costado, el hombro y finalmente la cabeza, esto último lo recuerdo muy bien puesto que oí la grava rozando el casco. Dos chicos, el que llevaba delante y el que llevaba detrás preguntaron si estaba bien, respondí que sí y siguieron su camino, levanté la bici, le puse la cadena que se había salido, enderecé el sillín y con la multiherramienta enderecé la maneta de freno izquierda, perdí unos cinco minutos, y me puse a rodar todo lo rápido que pude, pero la carrera aún guardaba una pequeña sorpresa más, un tramito de rambla arenosa, pesada, lenta, insufrible… para ya finalmente coger el asfalto hasta la línea de meta, donde mi amigo me estaba esperando pues se había retirado hacia el km 15, y donde fui atendido muy amablemente por los servicios sanitarios que me limpiaron las heridas que llevaba en cadera, pantorrilla y antebrazo, un 10 también para ellos.

Al final, fueron 43,7 km con un desnivel acumulado de 743m, que completé en 2h42´ lo que me supuso quedar en el puesto 313/600, quedando bastante satisfecho de mi participación en el evento.

Comentar que de las cuatro marchas a las que he ido, ésta ha sido sin ninguna duda, la más divertida en cuanto al trazado, que además estaba muy bien señalizado, si tuviese que describirla con una palabra (y con permiso del “impresionante” del comunitario Paquito206) ésta sería “ROMPEPIERNAS”, pero si tengo la oportunidad, repetiré, ha sido toda una gozada.

Además de todo lo anterior, hay que destacar la participación del comunitario Javi, que me sacó 1/2 hora, logrando clasificarse segundo de su categoría, menudo crack está hecho.

De vuestro comunitario Jesús (GsuVD).