Es ese momento en que tú empiezas a sentirte bien, ves que tus piernas te responden, que los falsos llanos los llevas bien, es cuando ese amigo fiel, en la primera subida seria, se te pone detrás, se pega a ti y te dice “tira, tira, que yo te sigo, sube a tu ritmo”. Y tú, como buen lastre, te pones a subir y lo escuchas respirar detrás de ti. Va tan pegado que puede ver las costuras de la ropa interior (si llevas claro) . Cuando vas reventado porque intentas dejar distancia, cosa que no consigues y le dices, sin aliento, “Pasa, pasa”. Él te dice con voz de buen rollo “No, tú tira que yo te sigo” :yahoo: .