Hola amigos comunitarios de Comunidad Biker, lectores habituales y lectores ocasionales, amantes del deporte y de la naturaleza. En la mañana del domingo día 6 de noviembre de 2016 arrancamos con ilusión y ganas una nueva ruta de ciclismo de montaña. En este caso salimos a rodar con nuestras bicicletas de montaña los comunitarios Alonsojpd, Matías, Patricia Carmona, Antonio y Miguel. Dedicimos rodar por los montes del Rellano y la Hortichuela.

Salimos a las 09:14 desde la sede de la Comunidad en Molina de Segura, en una mañana espléndida, soleada y sin nubes pero fresca por el viento. Nos dirigimos por carretera hacia Los Conejos, La Quinta, La Alcayna, El Romeral y Los Valientes. Giramos a la izquierda para entar en el pueblo, hoy era día de mercado así que tuvimos que sortearlo por las calles adyacentes. Seguimos por la carretera hasta llegar al camino de la Piná de los Valientes, que lo tomamos para ir dirección el Fenazar.

Al poco de pasar la Casa Carrillo nos encontramos con el comunitario Paquito206 que hoy no nos acompañaba en la ruta, estaba realizando otros meneteres por esta zona. Lo saludamos, saludamos también a sus perros Careto y Tirith y continuamos la ruta. Esta zona es de subida, muy suave pero sin darnos cuenta vamos acumulando metros de ascenso. El viento empezaba a resultar algo molesto, nos venían algunas ráfagas de costado bastante fuertes. Llegamos al Fenazar, no al pueblo en sí, a su parte más cercana a Fortuna, por allí cruzamos hacia el camino de la Hurona.

Seguimos subiendo por camino de tierra, como he dicho antes, es una subida muy suave, con un par de rampas cortas pero el resto muy tendido, pero siempre subiendo hacia el pueblo de la Hurona. Llegamos allí acompañados siempre del molesto viento, con la esperanza de que en las faldas de la sierra de Lúgar cesaría al hacer el monte de protección. Subimos por el camino de los Cordeles y llegamos a la senda.

En la primera parte hay un pequeño descenso que solo se atrevió a realizar el comunitario Matías y sufrió un poco dado que la rueda delantera entró en una pequeña zanja, perdió un poco el equilibrio y tuvo que sacar el pie de la cala y tirar de experiencia y destreza para salir airoso del entuerto. Lo consiguió finalmente por los pelos. Lo seguía justo detrás y pude notar cómo sufrió un poco al verse caer.

Continuamos subiendo por este sendero, estrecho, bonito, con vistas de los montes y las ramblas espectaculares. Pero el fuerte viento racheado empañaba un poco la situación. Incluso nos vino una fortísima ráfaga de lado que a varios nos tiró de la bici. Pude poner pie hacia el lado contrario del viento evitando la caída, el comunitario Antonio no tuvo tanta suerte y cayó de lado, sin consecuencias afortunadamente.

Seguimos con la subida, ahora la zona técnica que requiere de cierta habilidad y experiencia. Por supuesto el comunitario Matías se probó, en la primera no pudo subirla completa, su rueda delantera encayó en las primeras piedras. Lo seguía detrás, como en la bajada, y tampoco pude subir a la primera, hoy estaba peor que otros días. No me resistí y volví a subirla en un segundo intento, lo conseguí pero iba muy lento y casi pierdo el equilibrio. El comunitario Matías, a quien le gusta superarse, volvió a intentarlo varias veces, a la cuarta lo consiguió subiendo del tirón ¡Hurra!

Continuamos subiendo, siempre en ascenso suave. La senda en las faldas de la sierra de Lúgar ahora se convertía en camino, al principio un poco técnico con piedras altas, luego mucho más ciclable. Llegamos al mirador y paramos a almorzar, avituallarnos (así se escribe comunitario Matías) y a echarnos unas fotos con la sierra y el Rellano de fondo. Nos dábamos cuenta mientras comíamos que cuando no soplaba el viento hacía una temperatura magnífica.

Sin demorarnos mucho continuamos rodando con nuestras bicicletas de montaña por los montes y caminos murcianos. Ahora llegamos a la carretera del Rellano-Casicas, la cogimos hacia la derecha y en el cruce que entre a la Hortichuela nos adentramos, girando a la izquierda. Circulamos por este camino de tierra hasta llegar a las casas de la Hortichuela, del conde de Roche. Paramos un segundo a echarnos unas fotos junto al cartel informativo y continuamos la ruta de MTB.

Giramos a la izquierda justo al pasar las casas, si hubiéramos continuado por el camino iríamos dirección el Barranco del Mulo y la sierra de la Pila, ninguno de los dos era hoy nuestro objetivo. Bajamos por este camino dirección el Rellano. Ahora tocaba bajada por camino de tierra, nada técnico, idóneo para disfrutar levantando un poco la vista y maravillándonos con la sierra de Lúgar que íbamos dejando a nuestra izquierda y con la sierra de la Pila a nuestra derecha.

Llegamos al Rellano y giramos a la derecha para subir al Parque Ecológico Vicente Blanes. Emprendimos esta subida, que es corta pero tiene alguna rampa relativamente dura y un poco técnica. No tendrá más de un kilómetro y medio, así que la afrontamos animados sabiendo que pronto coronaríamos. Llegamos al mirador, en su parte más alta, el viento seguía siendo nuestro compañero inseparable. Desde allí admiramos el paisaje, sencillamente fantástico. Con el Rellano de fondo, la sierra de Lúgar, la sierra de la Pila, sierra de Ricote, Relojero y sierras de Cieza. El viento que consideramos nuestro enemigo durante la ruta ahora se convertía en amigo, el viento limpia el ambiente y la contaminación, por lo que nos permitía ver montes a lo lejos que normalmente no se aprecian apenas. Como siempre decimos en la Comunidad “No hay mal que por bien no venga”.

Descendimos hacia Los Coloraos, el primer sendero del mirador es muy técnico, con escalones y curvas. Otras veces lo hemos descendido subidos en la bici, hoy tocaba bajarnos, el viento es mal amigo del ciclista, una ráfaga lateral en descenso puede hacerte caer. Así que todos bajados hasta pasar lo más difícil de la senda. Abajo nos metimos por otra senda que acaba en la carretera. Una senda muy bonita, un poco peligrosa por tener barranco en el lado izquierdo pero, como siempre, divertida, para disfrutar. Algunos comunitarios la bajaron montados y otros no, como siempre.

Llegamos a los Coloraos, a la zona de las fallas, donde nos hicimos la foto tradicional y continuamos rodando por la Lo Magea. Bajamos a la Poza del Rellano donde paramos a admirar el oasis con palmeras, al almorzar un poco y a ver el fútbol en el móvil. Por supuesto hicimos también unas fotos y vídeos de este lugar, es muy bonito e inesperado, encontrar palmeras en el Rellano es, cuanto menos, singular.

Llevábamos un buen rato bajando, ahora tocaba subir un poco. Afrontamos la subida de la Poza al Rellano con cierta resignación, al menos por esta zona no nos daba el viento. Llegamos a Los López y fuimos hacia la casa de mis padres. Por allí estaba mi abuela Margarita, mi madre María, mi padre José, mi tía María del Coto y nos encontramos con la grata sorpresa de que también estaba el comunitario Kronxito, que sigue convaleciente de su operación de de rodilla y en recuperación. Mi madre nos preparó un buen aperitivo: lomo, almendras recién fritas, nueces, uva, pan casero, tortas de calabaza y bebidas varias. Saludamos a la familia y charlamos con Kronxito.

Con la barriga llena, sin hambre, salimos a la calle. El viento fresco nos hizo arrepentirnos un poco de la parada, pero una vez que empezamos a pedalear se nos pasó el susto. Volvimos a Molina de Segura rodando tranquilamente por carretera y pasando por La Hurona, El Fenalzar, La Albarda y Campotéjar Bajo. Acabamos esta estupenda ruta de ciclismo de montaña con 54km, unos 800 metros de desnivel acumulado positivo, todo ello en 4 horas de diversión, salvando el inconveniente del viento, pero que forma parte de la cruda realidad del ciclista de montaña: las inclemencias meteorológicas.

De vuestro comunitario presidente Alonso.

  • Fotos de la ruta MTB: