Tarde de un viernes primaveral, nublado pero cálido. Como ya viene siendo tradición, nos disponemos a hacer una ruta de ciclismo de montaña, la comunitaria Laura y un servidor, Juan Caride.

Como siempre, nos citamos en el cementerio de La Alberca, alrededor de las 16:00h y por primera vez, Laura, ha llegado antes que yo, pues normalmente soy yo, el que tiene que esperar.

Una vez realizados los saludos pertinentes, saco el palo selfie y empezamos a grabar algunos videos divertidos, pues los videos serios no son para nosotros.

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Iniciamos la marcha hacia la Senda del búho para dirigirnos a la balsa del valle perdido, donde cogeremos la carretera que nos conducirá hacia la subida de la Cresta del Gallo.

Durante la subida a la Cresta del Gallo, vamos rodando a muy buen ritmo, no es una subida dura, pero lo suficiente para subir las pulsaciones.

Una vez llegado a la explanada de la Cresta del Gallo, cogemos pista y vamos dirección hacia las antenas del Relojero, la verdad es que el tiempo es bastante agradable y eso facilita la evolución de la ruta.

Llegamos a la explanada de la cima del Relojero y aprovechamos para beber agua y en el caso de Laura, también para ponerse un chaleco y braga para el cuello, para afrontar el descenso.

Un descenso que se desarrolla rápido y sin incidentes, a Dios gracias.