Hola queridos amigos/as, seguidores/as de Comunidad Biker, soy la comunitaria Patricia Carmona y quiero relataros lo acontecido en mi primer triatlón, celebrado en San Javier (Murcia, España), el día 1 de octubre 2016, un sábado por la tarde. Una nueva experiencia para mí, nadar, ciclismo y correr todo en una misma prueba, el TriWhite San Javier 2016.

Como os he contado en mi artículo sobre cómo me preparé para hacer mi primer triatlón, todo empieza hace unos meses cuando me dije a mi misma que podría conseguirlo si entrenaba un poco. Llegó el momento y empieza la aventura.

Me levanto a eso de las 6:50 de la mañana para ir a trabajar en mi jornada laboral habitual. Una mañana un tanto alborotada en el trabajo. Salgo a eso de las 14:00h y me voy para casa, muy nerviosa pensando en lo que me esperaba, llevaba un nudo en el estómago. Aún así hice un esfuerzo y comí bien pues la alimentación en importantísima en el mundo del deporte. Llevar una alimentación sana y equilibrada es fundamental para nuestro día a día y más aún si hacemos deporte.

Me preparo las cosas que necesitaré para la triatlón, aprovecho para grabar un vídeo y así poder enseñároslo. Me dirijo a San Javier sobre las 16:30, puesto que vivo muy cerca y tendría que recoger dorsales y todos esas historias del triatlón, de las que apenas conocía nada ¡Qué lío! Participé en la modalidad de sprint. En ese momento recibo un mensaje de nuestro querido comunitario Kronxito preguntando dónde se celebraba el triatlón, que venía a vernos, me alegré muchísimo ¡Gracias mi pepe, hermano del alma!

Llamo a la comunitaria Natalia, que también participaría junto con la comunitaria Marieta. Les pregunto dónde estaban y me dirijo a buscarlas para que me explicaran como iba el tema, andaba muy perdida. Recogí los dorsales y el chip y me regalaron una camiseta muy bonita, un gorro naranja. También me preguntaron si quería barrita o gel, elegí gel.

Un chico del grupo de Natalia y Marieta, de los Trimpulso, cuyo nombre no recuerdo ahora (perdón), me ayudó con los dorsales porque había muchos jajaja. En concreto dos pequeños para el casco (pegatinas), una pegatina alargada para ponerla en la tija de la bici y un dorsal para la cintura. Luego teníamos que rellenar una ficha con mi nombre y apellidos, marca y modelo de la bici, DNI y firma. Incluso tuve que buscar un bolígrafo porque no llevaba. Una vez rellenada la ficha podía dejar la bici en boxes para la prueba. Dejamos también las mochilas en el guardarropa y me coloqué el chip en el tobillo izquierdo.

A partir de aquí los nervios me comían. Estaba a punto ya de empezar la prueba, mientras escribo ahora, días después, aún se me eriza el bello solo de pensarlo. Llegó el comunitario Kronxito a vernos, estuvo con nosotras en todo momento. Vi que llevaba la GoPro  y me dijo que era para que me la pusiera. Me fui a boxes para ver si me dejaban entrar con ella y me dijeron que no se podía ¡un pena! Llevaba las chanclas puestas y se las di a Kronxito para que me las guardara, nos dirigimos a la orilla de la playa donde saldríamos a nadar. De pronto giro la mirada a ver la gente que venía a animarnos y veo a mi padre, allí plantado de pie mirándonos, pero no me reconoció hasta que lo llamé. Me emocionó saber que estaba allí para verme, le di un abrazo.

Empieza la fiesta, pistoletazo de salida y echamos a nadar, teníamos que nadar 750 metros en el mar. Salí de las últimas, me habían avisado de que era peligroso salir de las primeras porque te puden dar patadas, así que hice caso y me coloqué en las últimas posiciones. Fui andando por el agua hasta que me cubriera un poco, ya que la prueba se disputaba en el Mar Menor y no cubre casi.

Empieza la odisea, nadar, como he dicho en mi entrenamiento del triatlón, no se me da especialmente bien. Poco a poco, un brazo, otro brazo, intento no ponerme nerviosa, pero antes de llegar a la primera boya estaba reventada, tragando bocanadas de agua, por la nariz (al final decidí no ponerme las pinzas) y por la boca. Nadaba a brazadas, de espalda, como pudiera para no hundirme y progresar, porque veía que no podía, eso me hacía ponerme nerviosa y más agua tragaba. Un chico de la organización me preguntó el número de dorsal mientras nadaba (no sé para qué), vi que era la última, nadie nadaba detrás de mí. Ahí me centré en no pensar mucho, me concentré en llegar hacia la otra boya como fuera, paso a paso, brazada a brazada. Se me hacía interminable, no llegaba, tenía detrás de mi a los de salvamento y a los chicos de la organización por si me pasaba algo, incluso me vino el olor a gasoil de las lanchas de lo cerca que estaban. Sentí algo de alivio por este hecho.

Aquí ya saqué una primera conclusión de mi entrenamiento: me faltaron horas de piscina y, sobre todo, haber entrenado también en el mar, pues no tiene nada que ver nadar en piscina con nadar en el mar, pero absolutamente nada. En fin, a lo hecho pecho, a echarle valor y seguir nadando, no iba a permitir no acabar lo empezado. Seguí nadando hasta otra boya, cerca del final, con la garganta dolorida por haber tragado tanta agua tan salada. En algunos momentos tuve que parar para toser pues parecía que me iba a ahogar ufff ¡Agotada!

Por fin se acabó la odisea, toqué con el pie en el lecho de la playa y empecé a aliviarme y a correr hacia la orilla, a pasar por el arco de meta para hacer la transición. Por allí veo a mi querido padre grabándome y animando, también a Pepe. Me emocioné al verlos, con la sensación de haber conseguido salir del agua por mi propio pie y verlos a ellos casi lloro..

Corrí hacia los boxes para coger la bici y hacer la transición. Es mi primera vez, así que como es lógico un lío tremendo jajaja. Nerviosa pues no sabía que ponerme primero. Acabé haciendo lo siguiente:

  1. Dejé en la caja el gorro y las gafas de nadar.
  2. Cogí la diadema para la cabeza.
  3. Me coloqué el casco, después me puse el dorsal en la cintura hacia atrás, como me explicaron.
  4. Me puse las gafas.
  5. Descolgué la bici.
  6. Salí sin montarme en ella hasta que me lo dijeron.

Iba de las últimas, nadie iba detrás de mí, pero no me importo mucho, mi propósito era acabar como fuera y el puesto era lo de menos. Tuvimos que dar tres vueltas al mismo recorrido para completar 20 kilómetros con la bicicleta de carretera. En esta modalidad remonté bastantes puestos. En las primeras pedaladas estaba exausta, así que me lo tomé con calma, tenía que recuperar poco a poco y no agotar las energías de golpe, que ya había tenido bastante con la natación y aún me queda mucho por hacer.

Bebía agua del bidón de la bici de vez en cuando, el agua salada del mar me dio sed. Pepe nos grababa como buen reportero que es de la Comunidad. Pasamos por una iglesia donde se estaba celebrando una boda, así que hice una de las mías, le dije a una de las chicas participantes “Vamos a decirle viva la novia” jajaja. Y así hicimos, al pasar les gritamos “Viva la novia” jajaja, nos reímos bastante.

Patricia Carmona en la Triatlón de San Javier TriWhiteMe llamaron la atención unos de la organización en un momento de la prueba, durante la carrera de ciclismo, me dijeron que no podía ir a rueda con los chicos. Al principio no sabía de qué me hablaba, no era mi intención en absoluto, de hecho no sé ni ir a rueda, en el MTB no se usa esa técnica o apenas se usa. Pero en fin, después de la carrera me lo explicaron. Vamos, que de hacerlo ni me di cuenta.

Pasamos por la avenida y me encuentro de nuevo a mi padre, pensé que se había ido, pero no, por allí seguía. Estaba animándome, aquí sí que se me cayeron las lágrimas de la emoción, le grité un ¡¡Papaaaaa!!

Llegué a boxes y lío de nuevo jajaja. Me bajé de la bici para entrar, me equivoqué y seguí recto, menos mal que había gente de la organización indocándome que no era por allí, así que di la vuelta y empezé a buscar mi dorsal para colgar la bici. Me equivoqué nuevamente y colgué la bici donde no era, las chicas de la organización me avisaron que no era ahí. Estaba atacada de los nervios, sin saber qué hacer ni hacia donde tirar. Di la vuelta a mi dorsal para ver mi número, pues ni me acordaba. Por fin lo encuentro, me costó colgarla, no podía levantarla, las chicas de la organización me decían que no me pusiera nerviosa. Por fin la cuelgo en su lugar correcto, dejo en la caja el casco y me cojo el gel que me dieron, muy empalagoso por cierto. Salgo de boxes en la segunda transición de mi vida, para echar a correr.

Patricia Carmona en la Triatlón de San Javier TriWhiteMientras corro me voy tomando el gel, a eso que veo a la organización dar agua y les digo “Coge el gel que no quiero tirarlo al suelo”. Le cambié el gel vacío por un botellín de agua jajaja. Salí corriendo, no muy deprisa pues serían dos vueltas para completar los 5 kilómetros y si me acelero al principio se me podían atragantar. Tenía las piernas bastante cargadas. Por aquí nos animábamos las mujeres unas a otras, chocándonos las manos cuando nos cruzábamos, tanto con las participantes como con los niños que nos animaban y la gente en general, fue muy bonito.

En la última vuelta, casi ya en meta, un grupo de gente me animó, me emocioné y empezaron los ojos a llenárseme de lágrimas. Se dieron cuenta y se vinieron arriba, dándome más ánimos a gritos jajaja ¡Gracias a todos! Estaba terminando y empecé a sentir un nudo en la garganta, de la emoción de haber terminado esta dura prueba. Crucé la línea de meta y me derrumbé, me eché a llorar y mi Kronxito allí inmortalizando el momento. Lo primero fue abrazarlo.

Patricia Carmona en la Triatlón de San Javier TriWhiteLa sensación de haberlo conseguido es inexplicable, es más, estoy escribiendo esta crónica y me emociono solo de pensar lo que hice. Mi propósito, como antes he dicho, era acabarla fuera como fuera y la terminé muy satisfecha, contentísima. Es gratificante y enriquecedor ver que todo lo que nos propongamos podemos conseguirlo, todo el esfuerzo tiene su recompensa.

Desde aquí agradecer a mi padre que me acompañara en este día que fue muy importante para mí, también a mis amigos y demás familia por el apoyo. Y, por supuesto, no me olvido de mis zagales, de mis chicos/as de Comunidad Biker, que me habéis ayudado a conseguirlo ¡Sois muy grandes!

Una experiencia única ¡¡RETO CONSEGUIDO!!

De vuestra comunitaria Patricia Carmona.

  • Fotos de la triatlón TriWhite de San javier: