Hola amigos de Comunidad Biker, en esta ocasión voy a relataros lo acontecido y vivido en los días 24 y 25 de marzo, para realizar la primera Ultramaratón BTT del año, esta vez en tierras Almerienses, la Mosa Peugeot Tral & BTT Tabernas Desert. Tras estar inscritos unos meses, haber buscado alojamiento para lo noche anterior a esta marcha y tener preparadas las cosas, mentalizados y animados, paso a contaros como se produjeron los hechos y acontecimientos.

Viernes 24, el pre de la Ultramaratón o larga distancia BTT de Tabernas Desert

Quedamos los comunitarios Alonso, Anto, Jesús, JesusVD y yo, además de Kronxito que sería el reportero, en la sede de la Comunidad, la tarde del viernes 24 sobre las 16:32. Queríamos salir pronto, con la idea de recoger los dorsales en la tarde, para no tener que madrugar más de lo necesario el día de la marcha. Tras comer y cargar unas 4 bicicletas en la furgoneta comunitaria, nos repartirmos en dos coches, Alonso y yo en la furgoneta con las bicis y el resto en el coche de JesusVD, con su bici en el portabicis de portón.

Pusimos rumbo a Almería, nos esperaban unas dos horas de coche, que realizamos lo más amenamente posible. Llegamos al pueblo de Sorbas, donde teníamos la reserva del hostal El Arrecife, para dormir esa noche. Este pueblecido queda cerca de Tabernas, así que no tendríamos problema en ir luego hacia la zona de salida en Tabernas.

Nos recibió el dueño, muy amable, nos entregó las llaves, nos mostró las instalaciones y nos dejó meter las bicis en el garaje. Finalmente solo meteríamos la bicicleta de Jesús, las otras quedaron dentro del coche, para no tener que bajarlas y subirlas a la mañana siguiente.

Sin demorarnos mucho salimos hacia Tabernas a recoger los dorsales. Llegamos a Tabernas en unos 27 minutos de coche. Fuimos  en busca del polideportivo, con la alegría en el cuerpo y la euforia del día de antes antes de una marcha ultramaratón. Entramos al polideportivo a recoger nuestro dorsal, en este momento miro hacia el fondo de la sala y veo una cara conocida, era Sandra Vázquez, nuestra amiga comunitaria y fotógrafa, la que  saca las mejores fotos de mis morritos. Estaba por allí para inmortalizar la experiencia de todos los participantes. La saludé y charlé con ella un rato.

Se acercaba la hora de la cena y nuestra comunitaria @anika, que también participaría en esta marcha, nos dijo anteriormente de juntarnos a cenar, la llamamos para ver si podíamos cenar en comunidad. Finalmente ella no pudo venir, por lo que el resto de comunitarios decidimos ir a un restaurante americano que vimos en la orilla de la carretera, el Ruta 66. Echamos un rato de ocio, jugando al billar y luego una buena cena (@kronxito un poco más de lo que debiera  :wacko:   :wacko: ).

Regresamos a la que sería nuestra morada esa noche. Hicimos los últimos preparativos para el día siguiente y grabamos parte de ellos. Nos fuimos a la cama y quedamos en levantarnos temprano para desayunar tranquilamente y partir hacia Tabernas.

Sábado 25, el día de la marcha ultramaratón de Tabernas Desert

Nos levantamos sobre las 6:39 de la mañana, tras comprobar que hacía una temperatura algo fresca, opté por ponerme la vestimenta de ciclista de entretiempo (abajo corto y arriba maillot y chaqueta comunitarias). Los demás se iban preparando también, vistiéndose y despejándose. Tras charlar con otros huéspedes del hostal, que también participarían en la marcha, nos bajamos a desayunar al bar: infusiones, cafés, dulces, cereales, etc.. Llenamos los depósitos bien, sabíamos que nos esperaba una dura jornada de ciclismo.

Salimos hacia Tabernas, en un rato llegamos y aparcamos nuestros coches. Alonso y yo comenzamos a bajar y montar las bicis ya que salimos unos minutos antes que el resto, que aún tenían las maletas sin hacer :wacko: . Mientras tanto nuestro comunitario Jose Pallares nos esperaba por la zona, se desplazó desde Lorca hacia Tabernas para ver como se vive una marcha BTT y acompañar a nuestro querido comunitario Kronxito en las labores de reportero. A su vez, nuestra comunitaria almeriense Almudena también estaba por allí, se acercó a vernos en la salida. No nos habíamos visto en persona aún, solo a través de las redes sociales, salvo una vez muy fugazmente en la marcha del buitre del año pasado. Por supuesto inmortalizamos el momento, las fotos no podían faltar con esta chica tan guapa y simpática. Sabíamos que después de la marcha no estaría, dado que se nos haría un pelín tarde :bye: .

Nos fuimos acercando a la zona de salida y saludando a muchos amigos, que nos conocían de las diferentes redes sociales en las que estamos metidos. Ahora tocaba la foto típica de la salida con la caña selfie y a esperar a que sonara el disparo de salida, a partir de aquí comienza lo que es la marcha en si.

Suena el ansiado disparo de salida, los nervios del inicio a flor de piel, aunque no suelo ponerme muy nervioso en las marchas, en esta tampoco, pero un pelín sí, como es normal.  Nosotros salimos, para no perder la costumbre, de los últimos del pelotón. En un principio la idea era ir todos juntos, pero nada más salir Anto, Jesús y yo nos separamos un poco de Alonso y JesusVD, que iban mucho más tranquilos. Tras bajar del pueblo de Tabernas comienza una subida por camino donde vamos a un buen ritmillo, comentando sensaciones y haciendo cuentas sobre la hora de llegada y cómo íbamos a afrontar el reto. A Jesús y Anto los noté un poco nerviosos por el tema del horario de corte, poco a poco se se fueron tranquilizando.

Vimos a varios amigos comunitarios, entre ellos a Nico del Club Ciclista Molinense, con el que fuimos charlando un buen rato. También vivimos un par de situaciones o cosas que no había visto nunca en una marcha: la primera un tandem, que me sorprendió, era curioso, y la segunda, la más impactante y sorprendente, un mono-ciclo, sí, sí, repito, un mono-ciclo, un muchacho montado sobre un sillín y una rueda por en medio del desierto. Charlé un poco con él y me volvió a sorprendenr la casualidad, resultó ser paisano mío. De Fortuna tenía que ser el del mono-ciclo, cómo no :yahoo: :yahoo: :yahoo: .

Tras esta primera subida tocaba una bajada hacia una rambla donde comenzaríamos a subir de nuevo. Anto se quedó algo rezagado, me dijo que aguantáramos un poco. Después del repecho nos reagrupamos los tres de nuevo y seguimos disfrutando de este recorrido, con algunas sendas (creo recordar que las únicas en todo el recorrido). Subidas y bajadas cortas hasta que llegamos a la primera subida importante del día, la del kilómetro 22.

En esta zona vimos a nuestros reporteros más dicharacheros: Kronxito, Almudena, Jose y Sandra Vázquez. Pusimos nuestra mejor sonrisa y nuestros mejores morrintos para las fotos y los vídeos, para inmortalizar el momento y continuamos subiendo.

El comunitario Jesús y yo cogimos un buen ritmo de subida y afrontamos los 20 kilómetros con charlas y risas. Entre charla y charla echaba un ojo a mi GPS Garmin, los metros de desnivel acumulado iban subiendo como si no hubiera un mañana. En el kilómetro 42 paramos para avituallarnos, tomamos unos dulces y algunos frutos secos, rellenamos los bidones de agua y esperamos unos minutos al comunitario Anto. Finalmente decidimos salir sin él, confiando en que se encontraría con Alonso y Jesús.

Comenzamos el descenso por una pista grande y ancha, pero muy inclinada, tierra algo suelta y con el añadido del frío, un frío que pelaba, la cosa daba risa, las manos congeladas. En fin, no había otra, tocaba pasarlo mal y aguantar el tirón, sabiendo que una vez abajo haría calor.

Llegamos a la zona más baja de la marcha, donde el primer pensamiento era el de recuperar las piernas un poco, después de la primera larga subida llanear vendría muy bien, para soltar piernas. Pero cuál fue nuestra sorpresa al ver, de repente, que nos encontramos inmersos en una rambla, con unas vistas preciosas pero, pasados un par de kilómetros, la cosa se puso fea, una gran cantidad de arena suelta hacía que la circulación se hiciera muy pesada. Nos olvidamos de estirar o descansar las piernas, tocaba meter molinillo o apretar los dientes, esto en función de cada cual, y padecer manteniendo el equilibrio.

Pasamos el tramo de arenas del desierto y llegamos al primer punto de control y avituallamiento ¡A comer sea dicho! La marcha era larga así que no había que descuidar la alimentación o nos picaría el pollo. Me puse hasta las cejas de chocolates y dulces varios. El comunitario Jesus tomó pasta, también rellenamos los bidones de agua y charlamos con algunos participantes animadamente. Miramos atrás para ver las antenas a las que habíamos subido, con el pensamiento de que tendríamos que volver a subir…

Seguimos rodando por esta “bonita” rambla (modo ironía ON), el comunitario Jesús me sugirió ir aguantando el ritmo un poco, nos quedaban casi 100 kilómetros y estábamos recién comidos como aquel que dice. Sin apretar demasiado, pero sin dormirnos en los laureles, continuamos por la rambla y posteriormente por caminos, llegando al kilómetro 75, donde teníamos otro avituallamiento en el que sólo repusimos agua.

Otra subida, un pelín recia, nos juntamos con un par de compañeros, entre los que estaba Jose, con el que he realizado alguna marcha del circuito alicantino. En esta subida deje atrás a Jesús, por lo que me tocaría continuar en solitario comunitariamente hablando. El final de este repechón tenía una subida chunga, una pendiente del 22% en los últimos metros en un camino pedregoso. No me quedó más remedio que poner pie a tierra y terminar andando, tampoco era plan de forzar la máquina demasiado que aún nos quedaba un buen rato de pedaleo

Llegó la bajada, creyendo que empezaríamos a llanear hasta la siguiente gran subida, pero no, tras unos metros de bajada una nueva subida, el perfil dibujado en el dorsal no engañaba :wacko: . Además en su parte final tuvimos que bajarnos de nuevo de la bici, a empujarla como buenamente pudiéramos. En esta parte me dio alcance Jose, con el que fui gran parte de la ruta.

Entramos a una zona de caminos, llaneando por fin. En este tramo fui tirando del trío que habíamos formado: Jose, otro compañero y yo. Les dije que se pusieran a rueda para aprovechar un poco mi rebufo. Charlamos un buen rato hasta un cruce en el que me despisté y, gracias a ellos, no aparecí en Roma, iban más centrados en el camino que yo y se percataron de la señalización, yo iba pensando en la mona de pascua :mail: . Aunque seguramente hubiese sido mejor aparecer en Roma, pues aquí nos encontramos otra vez con la rambla y las dichosas arenas movedizas.

A padecer de nuevo para superar este tramo. También nos encontramos con un paso por un túnel un tanto peculiar, un escalón donde había una cuerda y varios palets a modo de escalera para poder bajar, Jose y yo nos ayudamos mutuamente y seguimos nuestro camino en busca del punto de control del kilómetro 90. Por el kilómetro 93 se me venía a la cabeza la posibilidad de habernos equivocado, pero había cintas de señalización, así que estábamos dentro del recorrido, con algo de preocupación al no ver el punto de control continuamos rodando. Finalmente llegamos al punto de control en el kilómetro 97 (esto ya lo leéis en la crónica de Alonso pues a él sí le afectó).

Con los recursos hídricos casi agotados, mi previsión era la del kilómetro 90 y esos 7 kilómetros de más se hicieron notar y más a medio día. Paramos a rellenar agua y a comer. Comí lo que no estaba escrito, arrastraba más hambre que el perro de un ciego, sólo me faltó coger una silla y sentarme a comer como si fuera un bar. Jose se acercó y me dijo que iba a salir ya, que lo pillaría en la subida. Continué con mi desmesurada ingesta de hidratos en forma de chocolate, gominolas fruta, membrillo, etc..

Tras 20 minutos de buffete emprendí mi marcha nuevamente, afrontando la tercera subida del día. A unos pocos kilómetros alcancé a Jose y continué mi subida dejándolo atrás, con la esperanza de que me alcanzaría en la bajada. Fui en solitario, vagando por aquellas montañas gran parte del ascenso, hasta un punto donde encontré a un compañero andando, miré su bici y vi que no estaba pinchada y que la cadena estaba bien,  le pregunté si se encontraba bien y me dijo que sí, pero que ya no podía ni con el chasis. Me preguntó si sabía cuánta subida quedaba y, más o menos, le dije la que podía quedar y lo animé

Continué en solitario hasta otro avituallamiento, que se situaba en un pico de la subida, paré a beber y echarme algo a la boca de nuevo. Bromeé un poco con los chicos del avituallamiento  y continué mi marcha. Seguí subiendo y empezaba a notarse de nuevo el frío, la tarde iba cayendo y con los metros de subida el frío se incrementabla, mientras se va subiendo con el calor que generamos no se va notando mucho. Alcancé a otros dos compañeros y, de repente, aparecimos en la bajada, la misma que habíamos hecho al principio de la marcha. Paré en el tercer punto de control y emprendí el descenso ¡Menudo frío! Las manos se me congelaron casi por completo, no sentía los dedos. Al menos conocía la bajada y la hice algo más rápido que la primera vez, dejando atrás a estos compañeros, volviendo de  nuevo a aquella maravillosa rambla de arenas libres  :wacko:   :wacko:   :wacko: .

Me quedaban unos 20 kilómetros pero de nuevo por la rambla. Como suele pasarme en los finales de las marchas, la euforia se apoderó de mi ser y aumenté el ritmo. Iba feliz pues ya lo tenía casi hecho, dentro de los tiempos marcados en mi cabeza, a pesar de haber tenido algunos tramos lentos y paradas largas. La arena seguí siendo un fastidio pero me daba igual, tiraba y tiraba. Animaba a los compañeros que iba adelantando, en este tramo coincidíamos de nuevo con los del recorrido intermedio. Me encontré con Andrés y fui charlando un rato con él y así llegamos a la parte de abajo de Tabernas. Tenía el pueblo a la vista y al fin salí de la rambla para afrontar la última subida de asfalto que me llevaría a meta y pondría fin a esta bonita marcha.

Crucé la meta en un tiempo de 8:59:29, acabando en la posición 54 de la general y la 23 de mi categoría, tiempo que estuvo bien pero muy mejorable, aunque en esta ocasión el objetivo no era hacer tiempo si no terminar con buenas sensaciones y eso sí que lo hice, a pesar de las arenas movedizas B-) .

Ya estaban esperando en meta JesusVD que finalmente realizó la de 63 kilómetros, Alonso que no pasó el punto de control y tuvo que hacer la de 121 km y Kronxito y Jose Pallares acompañando a Sandra, que pasaron el día por Tabernas :wacko: . Iba a ducharme pero me comentaron que no había agua caliente, así que con el frío que llevaba metido en los huesos no estaba dispuesto a pasar más, decidí no ducharme.

Alonso y yo llevamos las bicis al coche y fuimos a ponernos algo más de ropa, mientras llegaban el resto de compañeros. Llegaron Jesús y Anto, con las caras negras del polvo del desierto. Procedimos a guardar las sus bicis, volvimos al polideportivo donde estuvimos charlando con Sandra, Anika, Jose, Kronxito y varios de nuestros amigos y, finalmente, decidimos poner fin a esta aventura por el desierto y  volver a nuestras casas, que para una broma ya estaba bien.

Impresiones de la ultramaratón Tabernas Desert

A pesar de lo desagradable de las arenas el recorrido en si estaba bien, aunque eché en falta más sendas, supongo que en un recorrido de esta longitud meter mucha senda no es fácil, pero hacen más amenas las marchas, más divertidas y se las echa de menos.

Otro punto que no me hizo ni pizca de gracia fue el no pasar por el poblado del oeste, se anunciaba como punto fuerte de la marcha y yo tenía ganas de hacerme una foto al estilo Jonh Weine.

Por lo demás estuvo bastante bien, aunque con cosas mejorables,  en un principio no sé cuando volveré a repetir la experiencia pero no descarto el volver.

Atentamente vuestro comunitario Vicepresidente Paquito206.

  • Fotos de la marcha BTT Ultramaratón: