Hola amigos lectores de Comunidad Biker, soy el comunitario Ángel y hoy os voy a relatar lo ocurrido en la ruta del jueves 22 de marzo de 2018 por el Coto Cuadros y el Pantano de Santomera. Todo empezó con mi ansia de bicicleta tras dos días sin tocarla desde el ascenso a los Almeces. Opté por decirle a @paquito206 por Strava de hacer una ruta al Coto Cuadros como las habituales. Me dijo que me lo confirmaría al día siguiente. Por supuesto, también propuse la ruta en el foro y confirmaron su asistencia los comunitarios @paquito206 y @aurelio.

Quedamos como siempre en las Barbacoas, ya que nos suele venir mejor a unos y a otros en este tipo de rutas. Habíamos quedado sobre las 16:30, así que a eso de las 16:00 salí hacia el Coto, sabía que iba sobrado de tiempo, pero siempre me gusta ir tranquilo, para que no me pase lo que me pasó en la Ruta MTB multitudinaria en el Relojero, donde lo pasé bastante mal.

Al llegar a las Barbacoas sobre las 16:20, me encontré a Aurelio, que ya estaba por allí dando vueltas. Estuvimos un rato charlando sobre el tema de Ricote, me contó alguna que otra ruta suya por allí, haciendo tiempo y esperando a Paquito. A eso de las 16:30 llega Paquito y, de repente, ¡Iba sin casco!, se le había olvidado… Nos dijo que se dio cuenta ya bien entrado en el  Coto, cuando se dio con una rama, iba mal de tiempo y no pudo volver. El comunitario Aurelio se ofreció a ir a su casa a dejarle un casco, pero Paquito quería continuar la ruta, con algo más de cuidado. Una kronxitada en toda regla, como llamamos en la Comunidad a los olvidos.

Después del parón arrancamos tranquilamente, llegando al Tobogay, en el que Paquito dijo, “Voy a bajar con cuidado”, me parece que bajo y me sacó el doble de tiempo, con eso lo digo todo, jajaja. Continuamos subiendo por la pista, subiendo la Senda de Juanfran, algo dura en el final, pero bonita. Me trae recuerdos de mi review, que fue grabado por allí. Bajamos el “Megarrampón” que da al Calvario Chico, por el que nunca había descendido sobre la bici, siempre desde la mitad cogiendo la senda, lo bajé derrapando, pero contento por ir progresando.

Poco a poco me voy dando cuenta de que en sitios donde me solía parar y empujar la bici andando ahora los hago montado, superando el miedo a las bajadas y subidas más o menos técnicas, que desde el principio me daban mucho respeto. Cuando hago una subida o bajada montado en la bici y me acuerdo de mis inicios me siento orgulloso de mi progresión.

Tras hacer un ratico de pista continuamos por sendas como la de Miguel, la Pelúa, que siempre es un placer bajarla, una de mis preferidas… Y, finalmente, llegamos a la carretera del Pantano, la cruzamos y nos adentramos por la cuneta en la senda que a Paquito tanto le gusta, que consta de un repecho en el que la semana pasada no conseguí subir y lo tuve que hacer andando. En esta ocasión, como no quería hacer lo mismo, lo intenté y me quedé a 2 metros escasos de subirlo. Pero la cosa no acaba aquí queridos amigos, volvimos a bajar por una senda paralela con árboles por medio y nos dispusimos de nuevo a subir los comunitarios Aurelio y yo, Paquito subiría por la “fácil” según él. A la segunda lo conseguí, la superé sin poner el pie en el suelo. Paquito llegó y dijo: “¿Ya estáis aquí?“.

Continuamos por una senda muy mala, con un barranco feo al lado, en el que me tuve que bajar. Llegamos al claro donde normalmente nos hacemos las fotos, allí estuvimos hablando un buen rato y merendando.

Emprendimos de nuevo la marcha por la cola del Pantano, dirección a la presa, donde comenzaríamos el ascenso a la Antena. Comenzó el ascenso, subí a mi ritmo, me sacaban 2 curvas, pero yo iba tranquilo. Llegamos arriba, donde creía haber pegado un llantazo, en una piedra noté el golpe de la llanta, pero quedó en una falsa alarma.

Arriba nos hicimos las fotos de rigor, charlamos un poco con un nuevo comunitario, que quería apuntarse al CC Fortuna Team y allí nos despedimos de Paquito, que ya volvería hacia Fortuna por la parte más alta del Coto Cuadros.

Aurelio y yo continuamos bajando las abejas y me llevó hacia un sitio nuevo, con Rock and Roll como él dice. Pasamos la senda y nos encontramos en un lugar con bastantes casas y bastantes perros de la misma raza, de los cuales me estuvo contando su procedencia y demás curiosidades.

Llegamos de nuevo al Pantano por la carretera de servicio y de ahí fuimos hacia el Coto Cuadros para ir regresando, iba haciéndose de noche. Subimos la Rambla del Sur, el Tobogay y nos dejamos caer hasta el punto de partida, El Esparragal.

Ruta estupenda, de las clásicas en la Comunidad, con más gente o con menos, siempre se disfrutan.

De vuestro comunitario Ángel