Hola amigos de Comunidad Biker, otra nueva marcha nos espera y por consiguiente toca contar lo sucedido antes, durante y después. Os habla y escribe el comunitario vicepresidente Paquito206. La marcha en cuestión es la Sagrabike en La Puebla de Don Fadrique (Granada).

Vamos a empezar diciendo que esta marcha ya la teníamos en mente desde hace un tiempo, bien por recomendación de nuestro comunitario @Jaf o bien por la recomendación de nuestro comunitario Truji, autóctono del pueblo de La Puebla de Don Fadrique (Granada). Tras las recomendaciones y las impresiones de más personas que la han realizado en ocasiones anteriores, decidimos apuntarnos unos cuantos comunitarios. Aunque en las semanas previas a esta marcha no tenía muy clara mi asistencia, estaba convaleciente de la lesión que sufrí en una caída con fisura de costilla. Pero finalmente, por motivos que ahora no vienen al caso, decidí participar y comprobar el estado de mi lesión, pues a la siguiente semana tenía la Copa de Albacete y a esta cita no podía faltar.

Una vez inscritos a la marcha, como publicamos en el foro de la web comunitaria, nuestra querida @Patricia optó por la opción de buscar alojamiento en la zona, para poder ir el día anterior y no tener que madrugar y hacer el viaje previo. Encontró una casa cueva en Huéscar, pueblo que se encuentra a unos 2o minutos de La Puebla. Nos alojaríamos allí los comunitarios @Alonsojpd, @Kronxito, @Maria, @Patricia y un servidor, el resto de comunitarios participantes o bien estaban alojados en otros lugares o viajarían en el mismo día.

Sábado, día antes de la marcha BTT Sagrabike

Comienza la aventura, como es normal desde la sede de la Comunidad, partimos el sábado por la tarde, sobre las 15:32, previa carga de las bicis y las maletas. En mi caso pasé por Fortuna a recoger la bici del comunitario Félix @felixlozanobernal, su Wilier Solitario, que por motivos laborales iría a La puebla el día de la marcha.

Con las bicis y alguna maleta en la furgo comunitaria, partimos hacia la Puebla, Alonso y yo en la furgo y el resto en el coche de Kronxito. Llegamos al pueblo y aparcamos para ir en busca de los dorsales, evitando tener que madrugar y hacer cola al día siguiente. Tras una pequeña vuelta por el pueblo y unas preguntas a los vecinos para buscar el sitio, lo encontramos sin mucha dificultad y allí estaba nuestro querido amigo comunitario Truji, nuestra amiga Rebeca y unos cuantos amigos y/o conocidos más.

Mientras esperamos en la cola de recogida de los dorsales para la Sagrabike, charlamos y reímos con los amigos allí presentes. Recogidos los dorsales toca volver al coche, no sin antes saludar a nuestros amigos del Club Ciclista Huéscar 1929, que nos conocieron y con los que nos hicimos unas fotos. Y a otra cosa puede que me niegue, pero a una foto ¡¡Nuca!! :yahoo:

Llegamos a los coches y nos dirigimos hacia la que sería nuestra morada, la casa cueva, en Las Cuevas de la Atalaya (Huéscar) . Aparcamos en la puerta y cogimos las maletas. La primera impresión sobre la casa fue una maravilla, y una vez dentro era mejor aún, como es típico de las cuevas, ni frío ni calor, la temperatura idónea, así que empezamos con el reparto de habitaciones, acabaría durmiendo con Kronxito.

Tras visualizar la casa nos salimos a la calle a contemplar las vistas y dar un paseo por los alrededores, visitando un entorno natural característico del lugar, Fuencaliente. Se trataba de una piscina natural situada a unos 500 metros de la casa, que se nutre de un nacimiento de agua que hay en la zona.

Se acercaba la hora de la cena y, tras deliberar un rato, decidimos ir a un bar-cueva que nos recomendó el hombre de la cueva (no un troglodita, sino el dueño de las casas). Fuimos a cenar y cenamos, sobre todo algunos que comieron más que la orilla del río. Tras la cena vuelta a casa y a dormir.

Domingo, día de la marcha BTT de la Sagrabike

Suenan los despertadores, nos vamos poniendo en pie y comenzamos a desayunar. Suena el teléfono y el comunitario Félix nos pregunta que cuánto nos queda, en nosotros es normal ir con el tiempo justo. Salimos de la casa y nos dirigimos con todas las bicis a La Puebla, aparcamos y comenzamos a descargar y montar bicis. Llamamos a Félix para que recogiera la suya.

Ajustadas las presiones de las ruedas, engrasadas las cadenas, puestos los dorsales, damos unas vueltas para ir calentando e ir charlando con nuestros amigos por allí dispersos A falta de pocos minutos vamos a la zona de salida, donde nos colocamos en la parte trasera como es costumbre. Seguimos con más rondas de fotos, charlas y demás menesteres previos al inicio.

Comienza el espectáculo, empieza la Sagrabike, suena el disparo de salida y unos 300 corredores tomamos las calles de La Puebla de Don Fadrique raudos y veloces, unos mas raudos y otros más veloces, pero todos con ganas e ilusión. Desde el principio comenzamos a subir, a pesar de que La Puebla está a una altura considerable, aquí la cosa es subir aún más, circulando por unos caminos un tanto pedregosos y algunas sendas estrechas con abundantes piedras, como es típico en esta zona

A pesar de ir con muchas ganas, debido a la molestia de mi costilla fisurada, el ritmo no era el que debía llevar, supongo que también debiera sumarle el tema antibiótico, pero eso son otros López. Voy aguantando el traqueteo de las piedras en las zonas de rambla, pero por si me faltaba algo, en el kilómetro 10, un compañero que iba tras de mí me advierte que mi matrioska se había descolgado. Le doy las gracias por la información y unos metros más adelante paro a poner una solución al entuerto. La solución fue quitarla y echármela dentro del maillot comunitario. A partir de aquí se me complicaba un pelín más la cosa, a pesar de poner la bolsa en el lado derecho de mi barriga, por algún extraño motivo ésta se iba hacia la izquierda, sumándose a los golpes que ya recibía en mi costilla con los traqueteos.

Sigo mi marcha con ilusión pero no con buenas sensaciones, por lo que opté por disfrutar de este precioso paisaje que nos brinda la naturaleza, verde por todos lados, árboles, hierba baja y arbustos  decoraban nuestro camino, eso sí, con algún toque gris piedra para ir dándole matices de color :mail: .

Sobre el kilómetro 20, tal vez porque empecé a coger calor en mitad de una subida, mi cuerpo reaccionó positivamente y las molestias se iban disipando, por lo que mi ritmo aumentaba proporcionalmente. Supongo que el cuerpo es sabio y, viendo que aún con las pequeñas molestias mi intención era terminar, diría “Desactivo el dolor durante un tiempo para que tire y así acabe antes, luego ya lo activaré de nuevo”. B-)

Tras terminar la subida allá por el kilómetro 23 tocaba bajar, a tirar de flow, culito para atrás en alguna ocasión y a disfrutar. Fui dando sartenazos por doquier, contento y feliz, con buenas sensaciones. El recorrido era muy bonito así que me lo pasé pipa. Llegué a la zona donde se separaban los recorridos largo y corto, en el cruce se veía que el recorrido corto picaba hacia abajo y ganas me dieron de cogerlo, a pesar de ir bien los primeros kilómetros hicieron mella en mi cuerpo. Pero eso estaría muy feo por mi parte :scratch: ,  además,  el recorrido largo me llamaba. Justo en el cruce comenzaba una buena rampa y el chico de la organización me lo advirtió, y me gusta subir, así que para arriba que aún quedaban unos cuantos kilómetros de disfrute.

Tras el camino de subida llegamos a una zona preciosa de sendas, tanto de ascenso como de descenso, hacían que la cosa pintara bien. De repente llegamos a la que posiblemente para mí y para muchos pudiera ser la parte más bonita o más divertida del recorrido, el cortafuegos, un anchurón vacío de árboles en medio del monte, con una sendita que lo recorría, con sube y baja. En esta zona las bajadas eran de lo más, con una inclinación de vértigo.

Cuando lo ves todo con claridad incitaba a dejarse caer, y así lo hice. Tocando el freno para no amontonarme encima del compañero que me precedía, a la velocidad que se cogía un pequeño despiste suponía unas cuantas volteretas y no tenía el cuerpo para eso. Aún así me podía el ansia y me dejé caer cual rayo en una noche de truenos. Justo en la zona final de este cortafuegos la tierra estaba algo más suelta y la pendiente más empinada, la cosa se ponía bien. A media bajada visualizo a una chica cámara en mano, en una pequeña curva, como está mandado había que poner morritos, cosa que casi me cuesta un disgusto, pero finalmente no paso nada y todo quedó en un buen susto, al tomar la curva la bici se quiso descontrolar pero en el último momento conseguí no caerme.

Llego a la carretera y acaba la bajada del cortafuegos y, tras unos metros, otra vez a subir, otros 4 kilómetros para hacer piernas, ni corto ni perezoso me pongo manos a la obra, a darle caña. Tras la subida me dicen los voluntarios que ahora era todo bajar, así que a darle meneo de nuevo. En una zona de camino, al tomar una curva, de repente vi como mi rueda trasera quería adelantarme, perdí la adherencia e hice un giro un tanto brusco, que no llegó a ser caída pero sí un espatarramiento encima de la bici, creo que nunca me había abierto tanto de piernas :yahoo: . Un compañero que venía por detrás me preguntó si estaba bien, le dije que sí y continuamos

Continué la marcha siguiendo a este compañero, pocos metros más adelante vemos una marca de recorrido que indicaba que no íbamos bien, por lo que le dije  que seguramente en algún punto más arriba nos habíamos debido saltar algo. Efectivamente, nos lo confirmó un chico de la organización que nos dijo que no subiéramos, que había un sendero arriba que lo habíamos pasado pero que salía unos metros más abajo de donde estábamos. Nos incorporamos de nuevo en ese punto volviendo al camino correcto.

Continué con el ansia que me dan los últimos kilómetros hacia la meta, cruzando nuevamente el pueblo y terminando esta bonita marcha en un tiempo de 3 horas y 15 minutos aproximadamente, quedando en la posición 47 de la general, posición que no esperaba hacer pues las sensaciones no eran todo lo buenas que debían. Quedé muy contento y orgulloso. Ahora tocaba refrescarse y como no saludar a nuestro comunitario Nico @nicolasgabarron , que había llegado unos minutos antes (si llego a estar fino me lo meriendo  :yahoo:   :yahoo:   :yahoo: ).

Toca ir comentando las jugadas y saludando a los compañeros, mientras espero a los demás comunitarios. Poco a poco iban llegando y la hora de la comida estaba también más cerca, no podía dejar pasar el plato de arroz y el cordero segureño a la brasa. Con todos en meta nos dirigimos hacia el recinto donde estaba la comida, fuimos cogiendo los últimos platos de arroz pues, para variar, siempre llegamos los últimos a los sitios :wacko: y sentándonos unos en las mesas y otros en la calle al fresco y lejos del bullicio que había dentro de la sala.

Mientras comíamos vimos la entrega de trofeos donde el comunitario Nicolás otra vez subió al cajón, y luego dice que no es pro. Fuimos poniendo fin a lo que sería la marcha, dirigiéndonos a los coches y cargando las bicis. El comunitario Félix se fue directo a Fortuna y el comunitario Ricardo nos acompañó a la casa cueva para darse una ducha.

Un poquito de relax y descanso que nunca viene mal antes de regresar, sobremesa en el sofá de la casa y vuelta a la carretera para tomar camino a casa.

Un estupendo fin de semana en Granada, donde espero volver al año que viene si no pasa nada. Me llevo muy buenas sensaciones y recuerdos de este lugar, eso sí,  iré a ser posible entero y sin costillas fisuradas.

Atentamente de vuestro comunitario Paquito206.

  • Fotos de la marcha BTT Sagrabike 2017: